Recuerda la fórmula de color
El tono que tanto costó acertar no puede vivir en un cuaderno que se pierde ni en la memoria de una sola persona. En ClaudIA, la fórmula de color de cada cliente queda guardada en su ficha, con el historial de cada cambio, lista para el día que vuelva.
Cómo funciona
- 1Apuntas la fórmula en la ficha de la cliente: marcas, proporciones, tiempos y matices.
- 2Cada vez que la ajustas, se guarda una versión nueva sin borrar la anterior.
- 3En la próxima visita, cualquier profesional del equipo ve el tono exacto y su evolución.
- 4Es información privada del salón: ClaudIA nunca la menciona en la conversación con la cliente.
Para un salón, la fórmula de color es oro: es lo que hace que un cliente no se plantee cambiar de sitio. Tenerla ordenada y con versiones evita el «la última vez quedó más ceniza» sin respuesta, protege el resultado cuando la atiende otro compañero y convierte tu conocimiento en un activo del salón, no de una sola cabeza.
