Cuota fija o paquetes de conversaciones: cuánto cuesta de verdad un asistente con IA
«59 €/mes» y «desde 29 €/mes» parecen comparables. No lo son. Antes de elegir asistente virtual para tu salón, conviene entender cómo se factura de verdad cada modelo, porque el precio de la portada rara vez es el de la factura.
Modelo por paquetes: barato al empezar, caro cuando creces
Muchos asistentes con IA funcionan como las tarifas de móvil de antes: un paquete mensual de conversaciones, recordatorios y minutos de voz, y recargas cuando te pasas.
El planteamiento tiene una trampa incómoda: tu factura sube cuanto mejor te va. Justo el mes que tu campaña funciona, que te llegan muchos mensajes nuevos, que envías más recordatorios porque tienes la agenda llena… es cuando agotas el cupo y saltan las recargas. Te penalizan por tener éxito.
Y hay que sumar los extras que no siempre se ven en el precio grande:
- Alta o setup inicial: a veces un pago único de cientos de euros.
- Coste por minuto en la voz, además del paquete.
- Recargas por conversación o por recordatorio al superar el cupo.
Modelo de cuota fija: sabes lo que pagas siempre
La alternativa es una cuota cerrada con las conversaciones y los recordatorios sin contador. Pagas lo mismo el mes que empiezas y el mes que tu salón está a reventar.
La lógica de fondo es la contraria: cuantas más clientas te escriban, mejor para ti —y para nosotros, porque significa que ClaudIA te está funcionando—. Por eso en ClaudIA las conversaciones y los recordatorios no se cuentan, no hay alta (0 €) y no hay permanencia. Lo único con un volumen incluido es la voz, porque cada minuto de llamada tiene un coste real; y aun así, si un mes te acercas, te avisamos: nunca cortamos una llamada.
Entonces, ¿cuál te conviene?
Seamos honestos, porque la honestidad es lo que hace que te fíes:
- Si tu salón mueve pocos mensajes, un paquete pequeño puede salirte más barato sobre el papel.
- Si tus clientas te escriben de verdad —y si has llegado hasta aquí, probablemente sí—, la cuota fija te protege del peor escenario: la factura sorpresa el mes que más trabajas.
La pregunta no es «¿cuál es más barato hoy?», sino «¿cuál me penaliza cuando crezca?». Lo vemos en detalle en la comparativa completa de ClaudIA frente a Booksy y Fresha.
