Aprovecha los tiempos de espera
Un balayage bloquea dos horas y media de agenda, pero tú trabajas una y tres cuartos: aplicas, esperas a que el color haga efecto y acabas. En papel, meterías un corte en esa espera sin pensarlo. ClaudIA lo hace sola — y solo si tú se lo permites.
Cómo funciona
- 1En Servicios, ClaudIA te pregunta UNA vez si quieres aprovechar la espera de cada tratamiento (con los tiempos ya precargados; puedes ajustarlos en minutos).
- 2Cuando alguien pide una cita corta, ClaudIA ofrece también los huecos que caen dentro de esas esperas, como horas normales.
- 3La agenda pinta el rato «en espera» con una trama y la cita que entra dentro se ve a media anchura: se entiende de un vistazo.
- 4Tú siempre mandas: puedes forzar o deshacer cualquier combinación a mano, y en Informes ves cuánto te han aportado esos ratos.
Es la diferencia entre una agenda que solo bloquea y una que piensa como tú: la silla está ocupada, pero tus manos no. Ningún sistema de reservas de salones lo resuelve con un solo toque — la mayoría ni siquiera lo pregunta, y por eso esa función acaba sin usarse.
