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La caja en una tableta: cobrar en el mostrador sin ratón ni teclado

Por Equipo ClaudIAPublicado el 12 de septiembre de 20264 min de lectura

Hay una diferencia entre cobrar y cerrar la caja. Cerrarla se hace por la noche, con calma, en la pantalla del panel. Cobrar se hace con alguien delante que ya tiene la tarjeta en la mano, y ahí un menú desplegable o un campo de texto que saca el teclado del sistema son medio minuto que se hace largo.

Por eso la caja de ClaudIA tiene dos caras. La del panel, con todo: abrir, cobrar citas desde la agenda, bonos, devoluciones, cerrar. Y el modo mostrador: la misma caja, dibujada para una tableta.

Qué es exactamente

Una pantalla a tamaño completo, sin menú lateral, con lo que se necesita para cobrar y nada más:

  • Baldosas con tus servicios, con su precio. Pulsas una y entra en el carrito; la pulsas otra vez y son dos unidades.
  • «Otra cosa» para lo que no está en la lista: escribes el concepto, tecleas el precio y lo añades.
  • Un teclado numérico en pantalla para el precio, la propina o lo que te entrega el cliente. Nunca sale el teclado del sistema.
  • Los métodos de pago como botones grandes. En efectivo tecleas lo que te dan y la pantalla te dice el cambio, o cuánto falta.
  • El comprobante sale solo por la entrega que tengas marcada por defecto en Ajustes —impreso, WhatsApp o correo— y quedan los tres botones por si quiere otra.

Se abre desde Caja, con el enlace «Modo mostrador», y se puede poner en la pantalla de inicio de la tableta: en Android, «Añadir a pantalla de inicio»; en iPad, «Compartir → Añadir a inicio». A partir de ahí abre directa, a pantalla completa, como una aplicación.

No hace falta comprar nada

Es la pregunta que más nos hacen, así que va clara: no hace falta un TPV. El modo mostrador funciona desde el navegador en cualquier tableta Android o iPad, en una pantalla táctil de escritorio y en los terminales Android con impresora integrada. Una tableta de diez pulgadas de las baratas sirve.

Y tampoco hace falta una impresora especial. El ticket se imprime con cualquier impresora que el dispositivo tenga instalada, la de recibos incluida: es el mismo circuito con el que imprimes cualquier página. En Windows o Mac, la que aparezca al imprimir; en Android, una térmica por Bluetooth con la aplicación RawBT haciendo de puente; en iPad, las que tengan AirPrint. El papel sale al ancho que elijas en Ajustes, 58 u 80 mm.

Cualquier tableta y cualquier impresora que ya tengas instalada. El TPV es la tableta.

En un equipo de mostrador con Windows o ChromeOS hay un ajuste más: abrir el navegador con la opción de imprimir sin preguntar y dejar la térmica como impresora predeterminada. A partir de ahí el papel sale al pulsar cobrar, sin ningún diálogo. Lo que todavía no hace es abrir el cajón portamonedas ni cortar el papel sin diálogo en Android o iPad; está en el plan, y cuando llegue te lo contaremos.

Es la misma caja, y eso importa

Un modo mostrador que fuera otra caja sería un problema nuevo: dos numeraciones, dos cierres, dos sitios donde mirar. Este no lo es. Lo que cobras en la tableta es el mismo ticket, con el mismo número correlativo, en los mismos informes y con el mismo cierre. Aparece en «Tickets de hoy» al momento, y desde ahí se reimprime o se reenvía.

También aplican las mismas reglas: si en tu país la caja no está disponible, el modo mostrador tampoco. Y cobra con la sesión con la que se abrió, así que si en tu salón cobran varias personas y quieres que cada ticket diga quién lo emitió, que cada una entre con su cuenta.

Lo que se queda en la caja del panel

A propósito, para que la pantalla del mostrador no se llene: cobrar una cita desde la agenda, los bonos, las devoluciones, los movimientos de efectivo, abrir y cerrar el turno y los ajustes. Todo eso está a un clic en la caja de siempre, y se explica en cerrar la caja de tu salón en cinco minutos.

Cada cobro, con su número

La caja pide conexión, y es a propósito: cada ticket nace con su número correlativo y su huella en una sola operación, en el momento, y eso es lo que hace que tu numeración aguante una inspección y que ningún ticket se emita dos veces. Si la red cae un momento, se cobra en cuanto vuelve, y el papel se puede escribir a mano mientras tanto.

¿Quieres ver el modo mostrador en tu tableta?

ClaudIA hace esto por ti

La caja en una tableta, delante del cliente

El modo mostrador: la misma caja dibujada para una pantalla táctil. Baldosas con tus servicios, teclado en pantalla, el cambio calculado y el comprobante que sale solo. Ver cómo funciona →

Preguntas frecuentes

¿Hace falta comprar un TPV para tener la caja en el mostrador?

No. El modo mostrador funciona desde el navegador en cualquier tableta Android o iPad, en una pantalla táctil de escritorio y en los terminales Android con impresora integrada. Se instala en la pantalla de inicio como una aplicación y abre a pantalla completa, sin barra del navegador.

¿Qué impresora de tickets necesito?

Cualquiera que el dispositivo tenga instalada: en Windows o Mac, la que aparezca al imprimir; en Android, una térmica por Bluetooth con la aplicación RawBT de puente; en iPad, las que tengan AirPrint. El papel sale al ancho que elijas, 58 u 80 mm.

¿Necesita conexión para cobrar?

Sí, y es a propósito: cada ticket nace con su número correlativo y su huella en el momento, que es lo que hace que la numeración aguante una inspección. Si la red cae un momento, se cobra en cuanto vuelve; mientras tanto el papel se puede escribir a mano.

¿El modo mostrador es otra caja distinta de la del panel?

Es la misma. Mismo ticket, misma numeración, mismos informes y mismas reglas: lo que cobras en la tableta aparece en «Tickets de hoy» y en el cierre igual que lo cobrado desde el panel. Lo que cambia es el dibujo, pensado para pulsar con el dedo.

¿Puede usarla todo el equipo en la misma tableta?

Sí, pero cobra con la sesión con la que se abrió. Si en tu salón cobran varias personas y quieres que cada ticket diga quién lo emitió, que cada una entre con su cuenta.

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