Lista de espera en la peluquería: cómo llenar una cancelación sin llamar a nadie
Casi todas las peluquerías tienen una lista de espera en algún sitio: un pósit junto a la caja, una nota en el teléfono, la memoria de quien atiende. Y casi ninguna la usa, por un motivo muy sencillo: cuando a las nueve de la mañana alguien cancela la cita de las once, nadie tiene diez minutos para llamar a cuatro clientes mientras peina.
Lo que cuesta una cancelación que nadie rellena
Una cita cancelada con dos horas de margen no es un problema de la cliente que cancela: avisó. El problema es que esa hora se queda vacía con alguien que la quería. Un tinte, un corte o unas mechas que no se hacen ese día, con la profesional disponible y el sillón libre.
Cómo se apunta la gente
La lista de espera funciona si apuntarse cuesta lo mismo que pedir cita. Cuando una cliente pide el sábado por la mañana y no queda nada, en vez de despedirla con un «te avisamos», se le ofrece apuntarse con el servicio que quiere y el día que le viene bien.
Con ClaudIA eso pasa en la misma conversación, tanto si escribe por WhatsApp como si llama: le dice que ese día está completo, le ofrece la primera hora libre y, si no le encaja, la apunta a la lista. Antes de ofrecerla vuelve a mirar la agenda, para no apuntar a nadie a una lista teniendo hora libre.
Qué pasa cuando alguien cancela
En cuanto la hora queda libre, ClaudIA avisa por WhatsApp a la primera persona de la lista que encaja con esa hora. Solo a una: si se ofrece la misma hora a tres clientes a la vez, dos de ellas se quedan con la sensación de que las han hecho correr para nada.
El aviso tiene prioridad sobre las campañas en el cupo diario de conversaciones nuevas de WhatsApp, igual que los recordatorios de cita: si ese día la peluquería ha escrito a mucha gente, el aviso de la lista de espera sigue saliendo.
Que cada cancelación se ofrezca sola a quien estaba esperando
Lo que conviene vigilar
Una lista que nadie revisa se llena de gente que ya pidió cita en otro sitio. Un vistazo de vez en cuando en el panel, donde se ve quién espera, qué pidió y desde cuándo, basta para tenerla limpia.
Y la lista de espera no sustituye a lo que evita las cancelaciones: el recordatorio de la cita con tiempo suficiente y la posibilidad de cambiar la cita por mensaje, en vez de no presentarse. Juntas, las tres cosas son las que mantienen la agenda llena.
ClaudIA hace esto por ti
Lista de espera
Si alguien cancela, ClaudIA avisa a quien esperaba esa hora. Por WhatsApp y por teléfono. Agenda siempre llena. Ver cómo funciona →
